domingo, 27 de enero de 2013


A LAS PALABRAS HEMBRAS SIGUEN LOS HECHOS MACHOS
Francisco Morán
26 de enero de 2013.

Dice Aristóteles que la verdad es la adecuación de la mente al ser de las cosas. Decir la verdad puede convertirse, para determinadas personas, lo más difícil del mundo, pero para otras puede ser lo más sencillo.
La disputa entre el Ministro de Justicia y el Jefe de Medicina Legal, parece discusión bizantina, pero demuestra lo difícil que es demostrar la verdad. Sin embargo, podemos disculparlos debido al uso de distinta metodología o distinto criterio. Ambos se acercan a la realidad, pues el número de muertos expuesto para cada una de las instituciones que ambos representan muestra una tendencia semejante y muy poca diferencia. Por lo tanto, es bastante cierto lo que sucede en El Salvador, los muertos han bajado.
Para un político debe ser difícil prometer algo que no podrá cumplir. ¿Qué promesas nos ha hecho el actual Presidente de la República cuando en 2008-2009 hacía su campaña política? ¿Qué nos prometieron los diputados a la hora de pedir el voto por rostro durante el 2011-2012? ¿Qué nos prometieron los Alcaldes durante su campaña hecha el 2011-2012?
El Presidente nos prometió una fábrica de empleos. También prometió Ciudad Mujer. Esto último lo ha hecho su mujer. Aunque según algunos testigos, para ser empleado de Ciudad Mujer en Usulután, el perfil es ser gay, lesbiana o prostituta, para poder ayudar a sus semejantes que son atendidas allí, algo que puede ser chocante para la orientación humana y moral de muchas mujeres, el resto de las atenciones en salud (no sólo la sexual y reproductiva, espero), en nutrición y en el área laboral, puede ser un apoyo para muchas mujeres. Recordemos que detrás de los criterios que se piden en Ciudad Mujer a sus empleadas, está el enfoque de género, que es muy probable que esté siendo gestionado por el Estado aquí en El Salvador.
Sin embargo, la fábrica de empleo es más complejo de ponerla en práctica. El Presidente ha tenido una actitud bastante prepotente con los representantes de la empresa privada. Parecería un resentimiento. Su mensaje de navidad del año 2012 fue en esencia, poner en alerta a todos los ciudadanos diciendo que “quieren volver al poder de antes”. Esa es la verdad, de todos modos. Sin embargo, no es conveniente crear una atmósfera en contra de algo que es tan natural como los seres humanos: la propiedad privada. El Estado no puede aumentar los empleos sin la intervención de la Empresa Privada. Como decía Juan Pablo II en la Centesismus Annus, si debía ser el capitalismo el sistema que se debería proponer en los países del Tercer Mundo para obtener el progreso económico y civil, la respuesta que daba era: La respuesta obviamente es compleja. Si por «capitalismo» se entiende un sistema económico que reconoce el papel fundamental y positivo de la empresa, del mercado, de la propiedad privada y de la consiguiente responsabilidad para con los medios de producción, de la libre creatividad humana en el sector de la economía, la respuesta ciertamente es positiva, aunque quizá sería más apropiado hablar de «economía de empresa», «economía de mercado», o simplemente de «economía libre»[1].
El Presidente no podrá cumplir su promesa de la fábrica de empleos se no modifica su actitud ante la Empresa Privada. Puede hacer toda la inversión que desee en el área social, pues el Estado es el que debe repartir la riqueza de acuerdo a los más vulnerables ciudadanos del país. Pero también debe crear las condiciones para que todos los empresarios suelten la plata para invertir en el país, de modo que se creen muchos puestos de trabajo. Recordemos que en El Salvador hay al menos 140 “ultra ricos” con una fortuna cada uno de más de $30 millones.
El Presidente debe ser muy valiente para tratar con sólo 140 personas. Quizá debería ser más humilde, por el bien del país. El ofreció una fábrica de empleos. Todavía es tiempo de lograrlo, si él quiere y si los otros quieren, también. Debe recordar que “a las palabras hembras, siguen los hechos machos”.


sábado, 19 de enero de 2013


LO QUE VEMOS PUEDE NO SER CIERTO.
Francisco Morán
19 de enero de 2013.

Resumen.
Los políticos salvadoreños se mueven mucho, pero no hay más trabajo para los salvadoreños.
Los mareros son objeto de incredulidad por la tregua, sus tatuajes los hacen malos, pero los muertos bajan.
La izquierda representada por  el Frente, debería preocuparse por la gente y su enriquecimiento, pero el enriquecimiento no ha alcanzado más que para los que hacen cabeza.
La derecha representada por Arena, tiene ausencia de liderazgos, aunque ya sabemos que el enriquecimiento de la población será algo cercano a la utopía.
Hechos internacionales: la enfermedad de Hugo Chávez; la empresa Alba Petróleos; lo que dijeron los exembajadores de El Salvador en Venezuela; la historia de Salvador Allende; la historia de Cuba; la historia de China.

Nuestros ojos nos engañan. Sólo vemos apariencias. El color, por ejemplo, no existe como tal. Cuando salimos a la calle por la mañana, vemos las cosas según ha salido el sol. Las cosas reflejan los rayos del sol que no pueden absorber. La grama puede absorber todos los colores del espectro solar menos el verde. Lo mismo podemos decir del gris de las aceras que absorben todos los colores menos el gris; del café de la tierra, que absorbe todos los coleres menos el café, etc. Las camisas blancas del uniforme de los estudiantes reflejan todos los colores, por eso es blanca y fresca. Cuando el sol se oculta, el ambiente de la calle se vuelve obscuro. La obscuridad no existe, tampoco. Sucede, únicamente, que no hay luz del sol. Nuestros ojos nos hacen ver la realidad política, social, económica y cultural de El Salvador, pero pueden hacernos una mala jugada. Podemos ver sólo apariencias. Penetremos en algunas realidades y analicémoslas. He aquí algunas.

Los políticos salvadoreños dieron de qué hablar durante el fin de año y el año nuevo. Tanto en la CSJ como en la Asamblea Legislativa, se “impusieron” un bono navideño. De los únicos que se sabe que lo devolvieron fue de algunos de los “cuatro fantásticos”. El Arzobispo de San Salvador les pidió austeridad, tal como lo demanda la situación económica nacional e internacional. Sin embargo, es curioso cómo no hacen eco de dicho argumento los mencionados funcionarios públicos, sean del partido que sean.

Los salvadoreños que tenemos empleo, damos gracias que lo tenemos. Y los que no lo tienen, ¿cómo la estarán pasando? La LEPINA manda que la edad mínima para trabajar sea 14 años, siempre y cuando no sea trabajo peligroso el que desempeñen los adolescentes u otras de las llamadas peores formas de trabajo infantil, que son un delito (explotación sexual comercial, etc.). Los jóvenes mayores de 18 años, esperan con ilusión tener la oportunidad de trabajar. Espero que las ferias del MINTRAB, de INJUVE y otros, logren que se empleen.

La situación del empleo mundial no está tan bien, según la OIT. En el programa de fortalecimiento para el desarrollo de la base de conocimientos sobre el trabajo infantil, en que participé en abril-julio 2012, vimos en el módulo I la situación del empleo en el mundo y en El Salvador: 200 millones de desempleados sobre una población 3.3 billones de trabajadores, equivalente al 6,0% de desempleo mundial, y en aumento. Los jóvenes desempleados en el mundo ascienden a 75 millones. Estas son cifras de 2012. En El Salvador, la tasa de desempleo al 2010 fue de 7.0%, equivalentes a 186,927 desempleados. Al 2011 no es que haya mejorado la situación. Pero hay una relación del desempleo con la reducción del PIB. Cada vez que hay una reducción de la tasa de crecimiento del PIB como la hubo en 2009 (-3.1%), la tasa del desempleo aumenta (de 5.9% en 2008 a 7.3% en 2009). Lección importante: el PIB debe aumentar. El Gobierno debe facilitar el aumento de la producción. Los que producen deben producir más. Y todo debe apuntar a esa meta.

El ambiente de seguridad ha mejorado, desde el punto de vista del número de muertes en El Salvador. Los mareros han ofrecido algo y lo han cumplido, en parte. La tregua entre pandillas goza de la incredulidad de muchos, porque dicen que después aumentarán los hechos criminales, que no han dejado de extorsionar, que piden empleo para los suyos pero los que no son mareros tampoco tienen trabajo, etc. Tienen a su favor los hechos: “a las palabras hembras siguen los hechos machos”; los muertos se han reducido significativamente. Lo bueno de este proceso: hablando se entiende la gente. Y los que tienen el poder, deben ceder un poco.

Los del FMLN están emulando a Chávez. El socialismo del siglo XXI tiene ya más de 15 años en el poder. ¿Cómo es posible que estos socialismos perduren en el tiempo, a pesar de que del socialismo real no quedan más que las ruinas como las del muro de Berlín? Decía Metternich, Primer Ministro de los Habsburgo en el siglo XIX, que las revoluciones triunfan o fracasan dependiendo de a quién apoye el ejército. Fidel Castro llevaba su propio ejército. Salvador Allende encontró un ejército ya establecido en 1970 cuando ganó las elecciones. Hugo Chávez es del ejército y el ejército lo apoya. En China Mao Tse Tung llevó al ejército rojo Chino a una “larga marcha hacia el Norte”. Fidel aún hace perdurar su socialismo. Salvador Allende se suicidó. Hugo Chávez gobierna aún con salud inestable y a ojos cerrados. La China de Mao gobernó en su momento hasta que colapsó internamente, sin dejar del todo el socialismo en una parte de China, pero la otra parte es capitalista. ¿Qué ventajas tiene el FMLN al respecto? Tiene Alba Petróleos. Se están convirtiendo en los nuevos ricos. El ejército ¿los apoyará? No la tienen tan fácil como Chávez. Pero los que combatieron por ellos están siendo atendidos por el Presidente. Los que combatieron en el ejército están protestando. Es curioso. Nuestro ejército, ¿será tan profesional como el que había en Chile a la llegada de Allende que no intervendrá para hacer un golpe de Estado? La historia es la madre de las ciencias.

En una entrevista en una radio local, dos ex­embajadores de El Salvador en Venezuela, afirmaban que la pelea en dicho país es entre dos burguesías. La de Capriles, es la burguesía que ha gobernado desde siempre en Venezuela. Y la de Chávez es la nueva burguesía que vela por sus nuevos privilegios. Estar en el poder genera privilegios. La palabra privilegio viene del latín “lex privata”, una ley privada, particular para ellos. No un Estado de Derecho.

Fin.

sábado, 2 de junio de 2012

¿Es posible que el poder esté en buenas manos?


1.       ¿Han sido buenos los gobiernos hasta hoy?
El Salvador existe desde 1821. Hemos tenido más gobernantes en toda nuestra historia que reyes en toda la historia del Reino de Inglaterra. Una explicación rápida: la ideología liberal o individualismo. Nuestros próceres fueron afectados por esta ideología, que les hacía pensar, por ejemplo, que los indígenas y mestizos eran pobres porque eran “haraganes”. ¿Cultura? En la época colonial existía en Centroamérica la Universidad de San Carlos. Ahí estudiaron los que podían. Al entrar el siglo XX experimentamos “enfermedades” por el contagio de los más grandes países que padecían muchas más grandes “enfermedades”. Una segunda explicación rápida: secularismo y socialismo. El olvido de una verdad antropológica como la de considerar que el hombre tiene alma y cuerpo, ha llevado a guiar los destinos de las naciones por derroteros materialistas, exclusivamente. Centroamérica y El Salvador en particular, han gozado de un ambiente bastante evangelizado. Antes de 1821 teníamos 300 años de evangelización. En 1992 cumplimos 500 años de evangelización con los demás países del continente americano. Eso es una realidad que nadie puede quitar de un plumazo. En 1944 terminamos con la dictadura de Maximiliano Hernández Martínez. Digo terminamos, porque si bien el General Martínez creó un buen ambiente civil para el desarrollo económico y social, el hecho de no permitir a los ciudadanos mecanismos para cambiar a sus gobernantes, hace que me ponga de parte de los huelguistas que hicieron que dimitiera. He ahí una intervención de la sociedad civil en la modificación de los que están en el poder. Como estaba el socialismo acechando nuestros países, y considerando el socialismo la cumbre de todos los errores que la humanidad ha cometido, los militares y los que ostentaban el poder económico pensaron que con represión podían “controlar” la situación. ¿Por qué en Costa Rica no ocurrió lo mismo y eliminaron al ejército con las consecuencias estupendas de no quemar la inversión del país en combates que no contribuyeron en nada al desarrollo de El Salvador? Es admirable cómo la llegada del sandinismo al poder en 1979 hizo que Guatemala, Honduras y El Salvador cambiaran sus regímenes de militares a civiles. En la década de los 80 vivimos la injustificable guerra de guerrillas. Era una batalla perdida para los guerrilleros y un sacrificio de sangre joven y no tan joven con el consiguiente desperdicio de inversión en conflictos armados. Debemos eliminar todo lo que huela a ejército y con esos recursos, preparar gente para que nos defienda con sus ideas, sus argumentos y sus vidas. Duarte fue buena gente, muy católico, pero se rodeó de demagogos que causaron desastres económicos y corrupción. Cristiani era la “presidencialización” del poder económico del país, que hizo iniciar el ordenamiento para el despegue económico que, como el famoso efecto “minuta”, iba a crear un rebalse de los recursos en beneficio de las grandes mayorías, es decir, en beneficio del bien común. Sin embargo, la ministra García Márquez pensó muy bien la venta de los bancos pero no en cómo los salvadoreños más vulnerables podían soportar esas libertades que sólo los poderosos económicamente podían soportar. Me refiero a que esa transición de la banca y de muchos recursos productivos a manos privadas no tiene nada de malo, sólo que el olvido de la situación de muchas personas fue tan evidente que nunca hubo mayor diáspora hacia el “sueño americano” que en los regímenes Cristiani, Calderón Sol y Flores. Luego, Paquito Flores nos hizo amanecer en el 2001 como dolarizados. La verdad es que las tasas de interés bajaron considerablemente. Fue bueno. Pero la gente se decía que ganaba en “colones” y gastaba en “dólares”. Esto último es otro olvido de parte de los que “podían” hacia los que “no podían”, pero que en su mayoría trabajaban para los que “podían” y les hacían tener el nivel de vida para que “pudieran”. No podemos olvidar los acuerdos de paz del 1992. La guerrilla pasó a ser partido político. Los ideales del socialismo ya se habían caído con el “muro de Berlín”. Sin embargo, cualquier idea que aún hoy se esgrime y que se llame “socializante” puede atraer masas totalmente engañadas. Engañadas porque el socialismo que pretendía defender a las masas proletarias u obreras o trabajadoras, fue su mayor vulnerador en los países que lo implementaron y que lo sostienen aún como Cuba. A Saca ni lo analizamos, pues es la transición. Alguien que tuvo inicios de locutor en Canal 4, ¿cómo es posible que en menos de 30 años sea un millonario? ¿Es un modelo replicable para cualquier salvadoreño, o hay que estar bien conectado o mamando de los recursos públicos? Lo admirable del fin del régimen de Saca es que terminó el 31 de mayo de 2009 y ya tenía su finiquito extendido por la Corte de Cuentas el 30 de mayo de 2009. ¿Fueron buenos o malos los gobernantes? Creo que pudieron haberse preocupado más por el bien común.
2.       ¿Es cierto que el bien común es una realidad? Y ¿Por qué sí o por qué no?
Los que están leyendo esto en mi blog son del privilegiado 25% que tienen acceso a internet en El Salvador. Me incluyo, cuando puedo pagar saldo para mi USB de conexión a internet. ¿Qué cosas me hacen pensar que el bien común dista mucho de lo que quisiéramos todos, pero, estoy seguro, está a la vuelta de la esquina? El dinero está en algún lugar. Los activos (hablando contable y financieramente) están en algún lugar. Los que tienen esos bienes están, en su mayoría, aquí en El Salvador. Los economistas dicen que la inversión trae más fuentes de trabajo. El trabajo y el capital se ponen de acuerdo y producen. Se crea la riqueza. Pero esta, al final, se reparte con criterios que no buscan el bien común. ¿Por qué lo digo? Porque el bienestar es un estado precario para muchos. Lo importante aquí, es que es necesario producir. ¿Por qué no se produce? ¿Será la situación internacional? ¿Será que el Presidente Funes y la Asamblea Legislativa no han creado las condiciones para que los recursos financieros se inviertan con toda confianza de volver a recuperarlos con alguna ganancia? ¿Será que no sueltan los recursos para invertir para presionar al Presidente y al Poder político? Nadie niega que los zapatos, uniformes y útiles escolares sean un programa que puede que aumente la Permanencia escolar y disminuya el ausentismo. Pero, ¿cuánto ha acumulado la economía pública en términos de Producto Interno Bruto, PIB, que logre más recursos fiscales en forma de riqueza para poder repartirla de este modo? El Presidente no puede vivir del crédito todo el tiempo, aunque su tiempo sea tan corto como cinco años. El enemigo del Presidente lo tiene adentro. Así como todos nosotros. Veámonos en el espejo y veremos que somos nuestro mayor enemigo cuando no hacemos todo lo que podemos hacer. Nosotros mismos nos ponemos los obstáculos. Nosotros mismos no nos controlamos. El Presidente no tiene control de la situación. ¿La han tenido los demás presidentes de la historia salvadoreña?
3.       ¿Qué haría yo si me tocara gobernar?
Me imagino que en este momento, el Presidente de la República tiene el siguiente escenario. “Hato, qué vamos a hacer con los pandilleros que ya no se están matando y esperan oportunidades para sus familias”. Y Hato le responde: “Mirá, Mauricio, llamemos a los dueños del capital y que contribuyan a que haya más fuentes de trabajo para que estos pandilleros y sus familias se inserten al mercado laboral”.  Mauricio responde: “me parece bien. Pero, y los jóvenes que no son pandilleros, que estudian; además, los salvadoreños que no tienen casa y que se las ofrecimos; por otro lado, ya se nos van a acabar los cinco años y sólo hemos hecho una “ciudad mujer”; dijimos que el sistema expulsa los salvadoreños a los Estados Unidos y cómo hacemos para que, si los despiden, no se vayan a ver si logran el “sueño americano”; también, nuestra caja de dinero se está quedando vacía para el próximo mes de agosto y no sé si les vamos a poder pagar a los empleados públicos, nuestra “fábrica de empleos” secundaria, y hoy con la Asamblea cuesta arriba, cómo vamos a obtener nuevos préstamos”.  Y si se dieran cuenta del poder de las redes sociales diría: “Hato, ¿le estás contestando todos los tweets a mis seguidores? ¿Estás actualizando mi muro de facebook para agradecer las ideas de los ciudadanos sobre todos los temas que afectan al Gobierno? ¿Estás publicando mi estado patrimonial en el sitio de transparencia para que vean que estoy adquiriendo cosas según mi salario? Carlos, ¿Estoy dando cuenta de la partida secreta o de todos los sobrantes de presupuesto de las instituciones para las emergencias u otros? ¿Estoy dando el ejemplo a todos los funcionarios del Ejecutivo en el sitio web de la Presidencia y en el de gobiernotransparente.gob.sv acerca de cómo se invierten todos los fondos y a quién se le paga qué salario? ¿Exijo que hagan lo mismo a los de mi Gabinete? Y, Alexander, a los vicepresidentes que se meten en propaganda política ¿los vamos a destituir de los ministerios de la enseñanza pública, pues ya es hora de que lo hagamos?”. ¿Qué haría yo en su pellejo? En primer lugar, tengo que pensar que sin entrar al sistema de partidos políticos, poco puedo hacer. Pero existen nuevas oportunidades. Existen mecanismos para cambiar el sistema. Existe un mayor acuerdo entre la gente pensante, que está en ese 25% que tiene acceso a twitter y facebook.
4.       ¿Crees en lo mismo que yo?
¿Crees que es posible ponernos de acuerdo sobre lo que es importante para nuestro país a través de los blogs, twitter y facebook? Yo creo que sí. Destierro desde este instante el afán de poder a toda costa. Que todos estemos de acuerdo en lo que debemos hacer para lograr el bien común y estar de acuerdo en lo que significa para cada uno, es suficiente para hacer un sistema que beneficie a nuestra nación y a todo el mundo.

martes, 17 de abril de 2012


EL PERFIL DE LOS LÍDERES DEL FUTURO SALVADOREÑO…

Por Francisco Morán, franciscomoran2000@gmail.com
Los líderes eficaces con los que me he encontrado, decía Peter Drucker en la introducción del libro “El Líder del Futuro”, sabían cuatro cosas sencillas: la primera es que sin seguidores no puede haber líderes; la segunda es que la popularidad no es liderazgo, pero los resultados sí lo son; la tercera es que los líderes son visibles, por lo tanto establecen ejemplos; y cuarta, el liderazgo no es rango, privilegios, títulos o dinero, es: RESPONSABILIDAD.
El Salvador necesita líderes con vocación y con una conducta ética. La historia de la humanidad está llena de ejemplos de momentos de decadencia de los sistemas políticos, fueran estos imperios, reinados, repúblicas o la misma Iglesia Católica; generalmente, en el fin de dichos momentos decadentes está la intervención de un gobernante con autoridad, que atraía los apoyos necesarios, se convertía en paradigma, se rodeaba de gente capaz que hacía lo que es debido, logrando los resultados en pro de la mejora del Estado y, por lo tanto, del bienestar de los súbditos o ciudadanos.
Los actuales líderes de El Salvador necesitan cambiar su actitud. El Presidente Funes dijo que el asunto de la elección del Fiscal no era un “asunto ético”, sino “aritmético-legislativo” o “legal”. La verdad es que cualquier comportamiento o elección de un hombre que sean verdaderamente humanos, son éticos, pues se comporta o elige humanamente en la medida que intervienen su inteligencia y voluntad. Para el caso, si una persona quiere tomar la decisión de invertir su dinero, puede hacerlo en donde quiera y en lo que quiera; sin embargo, para que su decisión sea ética, tendrá que hacerlo en donde genere más empleo; o también otro caso: si bien elegir el Fiscal esté asegurado por la aritmética legislativa o por la ley, para que sea ético el “cómo” se elegirá a cualquiera de los 47 candidatos, depende que los diputados hagan un trabajo bien hecho, lo cual sólo podrán saberlo ellos si lo hacen éticamente, pues tienen que hacer la tarea de examinar los expedientes con minuciosidad y asegurarse que se encuentre en dichos expedientes los criterios objetivos que debe reunir la persona que ocupará un puesto de tanta importancia, sea en este período legislativo o en el próximo, de tal manera que se elija entre lo bueno, lo mejor.
Existen hechos en El Salvador, que sirven de muestra de cómo ha sido el desempeño de nuestros líderes y ante los cuáles nos podemos plantear ciertas interrogantes:
1. La palabra dada por los pandilleros, la disminución sensible de homicidios y la intervención de 2 personas con vocación. Ya ha pasado un mes desde el acuerdo de los pandilleros entre sí y los homicidios siguen a la baja. Muchos pusilánimes estaban apostando a que no duraría dicha situación. La propaganda del Gobierno dice que la baja en los homicidios es por el accionar de la PNC; aunque tímidamente, convoca a todos los sectores para tomar las medidas adecuadas para una solución a la violencia, en especial la de las pandillas, tomando impulso del acuerdo entre las mismas. ¿Por qué fue Mons. Colindres y el Sr. Mijango quienes se complicaron la existencia atendiendo la llamada de los pandilleros? ¿Qué les hizo dignos de confianza de parte de los pandilleros? ¿Podemos todos nosotros confiar en ellos, tanto en los pandilleros como en los intermediarios? La baja en los homicidios hasta hoy es verdad y, como dice la Sagrada Escritura: “La verdad os hará libres”.
2. El desprecio de un grupo o grupos legislativos por la libertad religiosa. Nuestra sociedad es religiosa, en su mayoría. La sociedad tiene convicciones muy valiosas, como puede ser la del matrimonio entre un hombre y una mujer, o el respeto por su Catedral. Después de Semana Santa, el Arzobispo denunció la ocupación de Catedral como un “sacrilegio”. Al día siguiente, había una delegación de los ocupantes en el Arzobispado, negociando la desocupación de Catedral. Es seguro que hasta las personas más duras tienen en lo más recóndito de su corazoncito, un cierto y saludable “Temor de Dios”. ¿Es el ateísmo una realidad existente en algunos grupos legislativos?
3. La poca inversión de capital en el país, ya sea porque el Estado no da condiciones o porque los dueños del capital manipulan la no inversión, sin importar que las personas trabajadoras no encuentren empleo. No sabemos a ciencia cierta qué está pensando el Gobierno ni tampoco las personas dueñas del capital necesario para invertir. Lo que sí es cierto es que dinero sí hay. Tanto el Gobierno ha acrecentado su recaudación de impuestos como el sector productivo ha tenido un crecimiento del 1.5%. Es público que ciertos grupos económicos de El Salvador, invierten en otros países. Es público que el Gobierno no ha trabajado con eficacia con estos grupos. ¿Cuál será el problema: el afán de ganancia exclusiva, por una parte; y/o por otra, la sed de poder?
4. Los análisis exclusivamente económicos y políticos sobre la situación de El Salvador, tomando en cuenta solamente criterios técnicos y no humanos, pudiendo dar soluciones humanas sin menoscabo de la misma economía y la política. La solución marxista ha fracasado. En Cuba, Benedicto XVI vino a tender una mano para la transición, porque el Socialismo no da para más; y ya desde el Papa León XIII en el siglo 19 se predijo el fracaso y lo dañino de dicha ideología. Sin embargo, cantidades enormes de personas en nuestro país sufren fenómenos de marginación y pobreza, para cuya solución no es suficiente un análisis económico. El riesgo que corremos es que se difunda una ideología radical de tipo capitalista que rechace afrontar estos problemas porque a priori considera condenado al fracaso todo intento por afrontarlos, y de forma fideísta, confía su solución al libre desarrollo de las fuerzas del mercado. ¿Será suficiente el libre desarrollo de las fuerzas del mercado para atenuar la marginación y la pobreza en nuestro país?
Tenemos que distinguir quién de nuestros líderes se mueve por el afán de ganancia exclusiva y quién se mueve por la sed de poder, quizá con el propósito de imponer a los demás la propia voluntad… Esto último lo decía el Papa Juan Pablo II, en la Sollicitudo Rei Socialis, n. 37. Y añadía que a veces “se descubriría que bajo ciertas decisiones, aparentemente inspiradas solamente por la economía o la política, se ocultan verdaderas formas de idolatría: dinero, ideología, clase social y tecnología.”
¿Cómo tiene que ser el perfil del líder que debemos elegir? Opino que debe haber un debate sobre los criterios que debe reunir el comportamiento del o los líderes; debemos observar los líderes que tienen un buen desempeño en tareas políticas, sociales, económicas o simplemente humanas; debemos reflexionar si lo que hacen puede considerarse bueno y por qué; tal vez porque no denotan “afán de ganancia exclusiva” o “sed de poder” y sí denotan RESPONSABILIDAD.

sábado, 3 de marzo de 2012

CONSTITUCIÓN VULNERABLE, FAMILIA VULNERABLE.

Este miércoles 29 de febrero de 2012, El Salvador vivió un acontecimiento histórico. La Asamblea Legislativa tenía la oportunidad de “blindar” el matrimonio entre un hombre y una mujer así nacidos, a través de la ratificación de la modificación constitucional de los Artículos 32, 33 y 34 de nuestra Constitución, que hablan del matrimonio pero sin especificar entre quiénes.
¿Por qué el matrimonio es tan importante, principalmente, entre un hombre y una mujer? ¿Por qué no dejar el concepto de matrimonio tal como aparece en la Constitución?
Decían los del FMLN que no era necesario especificarlo, pues ya está especificado en el Código de Familia. Ahora bien, uno se pregunta: ¿por qué aplicaron la disciplina férrea en sus diputados como que si fuera una causa por la cual valía la pena estar unidos entre ellos? Si no era necesario ratificar el contenido de la palabra matrimonio y referirlo al concepto de la unión legal de un hombre y una mujer así nacidos, ¿por qué era necesaria la disciplina férrea para dejarlo tal cual está ese concepto en la Constitución actual de la República de El Salvador? ¿Con quién tienen un compromiso tan serio los Diputados del FMLN como para no redefinir el concepto de matrimonio en El Salvador en vista de que otros países del mundo que influyen en nuestro comportamiento y manipulan nuestra jerarquía de valores no han tenido reparos para redefinirlo?
Y la redefinición que empezó en Holanda se orientó a definir el matrimonio como la unión de dos personas, sólo que el contenido de personas que se unen en matrimonio se llenó con un abanico de combinaciones de conceptos como para llenar los caprichos, perdón, quise decir, para satisfacer los “derechos humanos”: un hombre con un hombre, una mujer con una mujer, etc. Digo etcétera porque falta poco para que la combinación sea entre un hombre y una niña, un hombre y un niño, una mujer y un niño, una mujer y una niña, etc.
El trabajo que han hecho los que promueven el matrimonio entre personas del mismo sexo, que llamaremos matrimonio gay, en Holanda, Estados Unidos (en algunos Estados) y otros países, ha sido perseverante, persistente, bien financiado. Los que sostenemos el concepto que hemos puesto en práctica, como es el matrimonio de un hombre y una mujer, tenemos que aprender de ellos. Lo que se consideró una cosa sabida y aceptada como normal durante los más de 2,000 años de era Cristiana, ahora está bajo la amenaza de las ideas y acciones de quienes nos pueden llevar a una situación desastrosa para la humanidad. Lo normal será necesario defenderlo, de ahora en adelante. ¿Cuál es la situación desastrosa para la humanidad y, en concreto, para El Salvador?
Lo diremos con pocas palabras. Para que haya nuevos ciudadanos, será necesario que se constituyan nuevas familias fundadas en el matrimonio y que estas familias tengan hijos e hijas a fin de que se renueve la población. La población de El Salvador ha sido calificada como “sobrepoblación” desde los años 50, y por ello, el financiamiento al Estado salvadoreño se ha condicionado a controlar los nacimientos artificialmente, con todo tipo de métodos que afectan lo natural. ¿Y saben qué? Casi van logrando que el crecimiento de la población salvadoreña se detenga y no sólo eso, sino que vaya en franco decrecimiento. Para el 2050 seremos una población vieja, es decir, habrá más viejos que jóvenes. Cada año pasamos de 2 hijos por mujer, a 1.9 hijos por mujer, 1.8 hijos por mujer y así sucesivamente. Una de las consecuencias que traerá esto será que la carga de las pensiones para los más jóvenes será cada vez más pesada, hasta llegar a un punto en que nuestros hijos se planteen reducir la población de viejos porque será oneroso sostener las pensiones. Como en nuestra generación se dieron muchos métodos para controlar los nacimientos, nuestros hijos inventarán nuevos métodos artificiales para deshacerse de los viejos. Serán sólo formas de eutanasia.
En este escenario, las familias fundadas en el matrimonio entre un hombre y una mujer, será una realidad que habrá que fomentar para que teniendo hijos e hijas en forma natural, nuestra población se renueve, pues está claro que todos vamos a morir algún día y si hay nuevos nacimientos la población salvadoreña se podrá renovar. A esta renovación no colaboran en nada los matrimonios gay, que son estériles por naturaleza. Este matrimonio gay tendrá que adoptar un hijo o hija para dejar un legado. Y ese será un problema porque atenta contra el principio del interés superior del niño que está insertado en las leyes de la República. Nuestra Carta Magna está en una situación vulnerable respecto a ideas tan extrañas a nuestra idiosincrasia y costumbres, ideas que pueden ir corrompiendo aún más lo más preciado que tenemos: la familia fundada en el matrimonio.
Frank Morán,

Santa Tecla, sábado, 3 de marzo de 2012.

lunes, 30 de enero de 2012

Doctrina Social de la Iglesia para El Salvador

Muchos han enarbolado la bandera de la Doctrina Social de la Iglesia como meta para aplicarla en El Salvador, desde el punto de vista político. Recordemos a José Napoleón Duarte y su Partido Demócrata Cristiano. Como corriente política no tuvo tanta suerte como la tuviera la Democrazia Cristiana en Italia, donde hasta el Papa pedía a los católicos votar por ella desde que se fundó en 1948. Y desde que se fundó gobernó Italia hasta su reciente desaparición, que casi coincide con la caída del Muro de Berlín en 1989. Si no ganaba la alternativa en Italia era el Partido Comunista, que era el más grande del Occidente del mundo, aunque con estilo latino, pero siempre obediente a las órdenes de Moscú.
Este era el panorama en Italia que, extrapolado al resto del mundo, describía su Santidad Juan Pablo II en su Encíclica “Sollicitudo Rei Socialis”, en el vigésimo aniversario de la “Populorum Progressio” de Pablo VI. El mundo dividido en dos bloques ideológicos irreconciliables.
¿Qué tiene que ver la Doctrina Social de la Iglesia con la situación de El Salvador? ¿Por qué aplicar la Doctrina Social de la Iglesia en El Salvador? ¿Puede ayudar a mejorar la situación de El Salvador la Doctrina Social de la Iglesia? ¿Vale la pena estudiarla para aplicarla?
La esencia de la Doctrina Social de la Iglesia la dice de sí misma que no es una Tercera Vía entre el Capitalismo Liberal y el Colectivismo Marxista. Sólo se trata de una reflexión sobre las realidades que impactan la vida del hombre a la luz del Evangelio. La Iglesia Católica incluye el tema en la Moral, o sea que es pura Teología, no es ninguna doctrina económica, aunque hable de Economía, pero respetando su autonomía.
Y que está relacionado con la Moral es una realidad, porque para que las grandes masas de personas sumidas en la miseria y en la pobreza logren un nivel más humano de vida, se requiere la participación de todos los seres humanos, en especial de quienes dirigen los destinos de las naciones y quienes ostentan el poder económico y político, tanto cristianos como hombres de buena fe. No podemos usar la violencia, condenada una y mil veces en la Sollicitudo Rei Socialis tanto como en la Centesimus Annus. Esta especial responsabilidad de los hombres que lideran las naciones, no exime a todos los que de alguna manera no ocupamos ningún puesto de poder ni político ni económico, pero pertenecemos a una misma sociedad de los hombres y mujeres salvadoreños, además de tener las convicciones cristianas bien arraigadas.
Difícilmente podemos obligar a las personas a realizar lo que no quieren. No vamos a enarbolar la bandera de la lucha de clases, que es una fácil tentación para quien ha sufrido mucho, ya sea el olvido de otros a la salida de situaciones de opresión económico o social, ya sea el cierre de oportunidades para participar en la configuración política de la nación.
Es necesario hacer un diagnóstico como inicio del proceso de aplicación de la Doctrina Social de la Iglesia en El Salvador. Profundizaremos en estos temas de un modo práctico. No tengo la panacea de la solución a los problemas, pero debemos intentar solucionar los problemas tomando en cuenta el sentido trascendente del ser humano.

sábado, 8 de octubre de 2011

LA CIUDAD DE LOS DE RAZA CATÓLICA, NO CATÓLICA Y NO CRISTIANA

Estamos en El Salvador, 12 de octubre de 2011. Hace quinientos diecinueve años Colón descubrió América, en 1492. Si Colón no hubiera descubierto América, ¿qué hubiera sucedido con nosotros? La verdad es que depende de quiénes seamos nosotros.
Tal vez el deseo de muchos salvadoreños es que era mejor que nos descubrieran los ingleses en vez de los españoles, porque si los ingleses conquistaron lo que es hoy los Estados Unidos de América y hoy ese país es de los más desarrollados del mundo y de los más ricos, entonces, piensan muchas y muchos, si nos hubieran conquistado los ingleses hoy seríamos un país desarrollado y rico como ellos, con un nivel de vida alto. Tal vez, de piel blanca, rubios o pelo negro, aunque sea; pero eso sí, con ojos azules y no católico.
Veámonos al espejo. Si usted es varón, con piel morena, los ojos algo achinados y de un color negro o café; pelo de rancho; o si usted es mujer, piel morena también, ojos algo achinados y pelo largo, negro y liso; además, ambos algo bajos de estatura, ustedes cumplen con la descripción para la mayoría de los salvadoreños. Pero existen minorías: unas y unos con pelo colocho, labios gruesos. Otros y otras con piel blanca, cabello negro o café o rubio y ojos café claro o verdes o azules, algunos altos de estatura y otros más bajos. Y también existen los no tan blancos. Algunos descienden de los asiáticos que cruzaron el estrecho de Bering. Otros descendieron de los barcos europeos que venían con europeos, árabes, chinos o africanos. En El Salvador no existe una sola raza. Ni en América, tampoco. Pero desde el rio Grande hasta la Tierra del Fuego, una gran mayoría es católica, porque Colón, aunque genovés de nacimiento, venía en nombre de los Reyes Católicos españoles.
No es necesario, dice Lourdes Díaz Trechuelo, defender al indio de los “feroces conquistadores y crueles encomenderos”, porque ellos no existen ya, mientras que los aborígenes, exceptuando a los antillanos, conviven con los descendientes de los colonizadores, y han mezclado y vuelto a mezclar con ellos su sangre. Muchos atacan esa obra de España y propugnan una vuelta a las culturas prehispánicas; para ello habría que suprimir de Hispanoamérica la religión católica, la lengua española, los edificios sustentados por arcos, la escritura alfabética, la imprenta… Arrancar de las Antillas, de México, Perú, El Salvador y otros lugares la caña de azúcar; el café de Brasil, Colombia, Costa Rica, El Salvador…, las bananas de Centroamérica, y eliminar de todo el continente vacas y bueyes, caballos y mulos, ovejas, y tantas cosas más que sería largo enumerar. ¿Puede pensarse mayor absurdo?
Hoy esa variedad de raza tiene una cosa en común. Todos vivimos en este país. Este país se llama El Salvador. ¿Percibimos ya el nombre del país? Tiene el nombre del Salvador del Mundo: Jesucristo. Es un país profundamente cristiano. A veces se pasa un poco en “clericalismo”, pues el Arzobispo de San Salvador tiene un peso grande, atribuido por muchos. Y cada vez más hay más no católicos e incluso no cristianos. Pero hablamos español en toda Iberoamérica.
No nos podemos quejar que los ingleses no vinieran a conquistarnos. La verdad es que si hubieran venido los ingleses, muchos de nuestros antepasados hubieran sido exterminados, de acuerdo a aquel dicho de los cara pálida: “No hay mejor indio que el indio muerto”. Es por esa razón que hay muchos piel blanca, rubios y ojos azules en Norteamérica, porque no se mezclaron con los indígenas. Tuvo mucho que ver la religión calvinista, que influyó mucho en los puritanos ingleses. Si en Norteamérica no existe una mezcla de razas sino hasta los últimos siglos, XIX y XX, es porque los antiguos pobladores de dichas tierras fueron exterminados o encerrados en reservaciones indias. Las razones del por qué hoy se da una mezcla de razas es porque la inmigración permitida en Norteamérica a principios del siglo XX y las luchas emprendidas por personajes como Marthin Luther King en el Sur de Estados Unidos, hizo cambiar los valores de un país que parecía que no iba a cambiar de actitud.
No podemos quejarnos de que El Salvador sea un país subdesarrollado, comparado con los Estados Unidos de Norteamérica. El desarrollo industrial se dio en los lugares de Europa en los que se dio porque sólo ahí se podía dar. Inglaterra se convirtió en un imperio poderoso a lo largo de los siglos XVIII y XIX. Recordemos que ahí no hubo revoluciones. Es más, ahí se financiaron todas las revoluciones, como la que tuvimos con ocasión de nuestra Independencia, en 1821. Lourdes Díaz Trechuelo, afirma que a la Independencia siguió un agitado período de luchas internas y desórdenes que azotaron los recién nacidos países, a los que se trató de encajar, como camisa de fuerza, una ideología liberal, causante en buena medida del despojo del indio y de la formación de los grandes latifundios, por su absoluta indiferencia hacia los pobres, en unos momentos en que se establecen “requisitos de propiedad” para tener derecho a voto, y se considera la pobreza como signo de estupidez.  Recordemos que el siglo XIX, informado por el liberalismo, rinde culto al individuo, a la propiedad privada y al viejo principio romano del derecho que tiene el dueño a usar y abusar de las cosas que posee. El capitalismo engendrado por estos principios, vio al continente americano como un inmenso depósito de materias primas y mano de obra barata, a la que convenía tener a raya para que no fuese capaz de sacudir el yugo que se le quería imponer. Y para ocultar a las propias víctimas el origen de sus males se acude al socorrido tópico de la colonización española, “cruel y tiránica, dirigida por la Iglesia Católica que con su oscurantismo impidió el progreso”.
Los imperios crecen, se multiplican y mueren. Varios imperios pueden dar testimonio de ello: el romano, el otomano y, el más reciente, el inglés, que ha heredado el poder imperial a esos hijos de la Gran Bretaña que son los Estados Unidos de Norteamérica.
¿Qué fortalezas tenemos? ¿Es sano aspirar a un desarrollo que aumente el nivel de vida de los salvadoreños? Ya Pablo VI dijo en la década de los 60: “El desarrollo es el nuevo nombre de la Paz”. Todo lo que contribuya al desarrollo auténtico de este país, es digno de ser apoyado por todos. Es bueno que nos preguntemos por nuestras propias convicciones: ¿Creemos en la muerte de Dios y somos partidarios de los ídolos modernos a los que esta muerte ha dado lugar como son los ídolos del poder, del dinero, del sexo…? O por el contrario, ¿consideramos que en nuestro país existe la posibilidad de un renovado interés por la religión?
¿Cómo deberíamos resolver nuestros conflictos internos? Ante todo, los que somos católicos y los no católicos, tenemos ya un camino: “Amarás a tu prójimo como a ti mismo”. Cuando decimos “como a ti mismo”, dice Paul Ricoeur que entonces se “trasciende absolutamente a todas las diferencias legítimas y” se “atraviesa también los conflictos, no por entero para darles una solución falsa, sino para colocarlos justamente en una posición de entendimiento y estima mutuos”. Tenemos que perder el miedo. Tenemos que perder el miedo a decir la verdad. No como lo entienden los del IDHUCA respecto del hecho que abandera los intereses de un grupo muy poderoso, que tiene la firme convicción que todos debemos bailar al son que ellos marcan. “Ante todo, mi adversario es como yo”, dice Ricoeur. “Claro que sigue siendo mi adversario, es decir, que deberán encontrarse procedimientos de conciliación, de resolución de los conflictos, pero todo esto será atravesado en los cimientos por una especie de crédito que doy a mi enemigo, que es igual a mí”. Yo no veo esta filosofía en la actitud del IDHUCA con el asesinato de los jesuitas. Tampoco se ve ahí el enfoque de la Justicia Restaurativa que promueven entidades internacionales en el país. Tal vez porque la UCA no se llama, como muchos piensan, Universidad Católica. No. Se llama Universidad Centroamericana. Y de católico es lo que menos tienen ni pretenden que sea su identidad. Y pienso que con esto no los ofendo, sino que estarán de acuerdo que los describe muy bien, siendo como soy un ex alumno del Externado de San José.
¿Queremos conocer la realidad para poder encontrar una solución a los conflictos? Tal vez ayude la comparación de una nación que padecía bajo el régimen comunista: Checoslovaquia. Ricoeur en sus visitas constantes a este país encontró que el problema de los ciudadanos de este país, no consistía en saber qué régimen político o económico era el mejor, sino en advertir que decir la verdad y vencer el miedo, al mismo tiempo, son problemas que están vinculados. Encontró que el falso discurso, institucionalizado bajo el régimen totalitario, conduce a la ceguera. Es lo que sucede en Cuba, por ejemplo. Ahí los ciudadanos no “ven” exactamente lo que sucede. El rápido desmoronamiento de los regímenes que tenían los países detrás de la cortina de hierro, tal vez se deba a ese velo de mentiras que llenaba la comunicación en el seno de la familia, de la empresa y con mayor razón en las relaciones públicas, pues cayeron como un sistema de ilusiones, como si se hubieran descorrido las cortinas. El lenguaje es esencial para la vida política.
Se acercan las elecciones. Las de 2010, las de 2014 y las de los próximos veinte años. Siempre habrá elecciones. Pero eso no resolverá todos nuestros problemas, sino parte de ellos. Nuestros problemas los tenemos que resolver nosotros los que somos católicos, no católicos e incluso no cristianos. Hablando con la verdad y perdiendo el miedo. ¡Feliz día de la raza!
Francisco Morán. franciscomoran2000@gmail.com
(Este artículo lo envié a la Prensa Gráfica el sábado 8 de octubre de 2011, con la idea que se publique el 12 de octubre o después del 12 y antes del 17 de octubre de 2011).