jueves, 18 de abril de 2013
Aniversario de la LEPINA en El Salvador...
jueves, 14 de febrero de 2013
martes, 12 de febrero de 2013
http://www.diariooficial.gob.sv/diarios/do-2013/01-enero/24-01-2013.pdf
Diario oficial con el Reglamento de Organización y Funcionamiento del Registro Público de Entidades de Atención de la Niñez y la Adolescencia del CONNA
domingo, 10 de febrero de 2013
Quién es el pueblo
Por Francisco Morán, 10/02/2013
En la Antigua Grecia, el demos
(en griego δῆμος,
traducible por pueblo) era el sujeto de la soberanía si la polis
(ciudad-estado) era demo-crática (democracia griega o ateniense). En la
expresión política de ese demos no intervenía a la mayor parte de la población:
ni menores de edad, ni mujeres, ni extranjeros (metecos), ni esclavos (parte
esencial de la fuerza de trabajo en el modo de producción esclavista). El demos
estaba excluido de las decisiones políticas en las polis aristocráticas
gobernadas por los aristoi (traducible por los mejores), es decir, las familias
más poderosas militar y económicamente, que al ser pocas (oligo) formaban una
oligarquía (polis oligárquicas). La misma configuración del ejército expresaba
ese hecho: lucha individual (la descrita en la Ilíada) de campeones capaces de
costear caro armamento (carros de guerra) o lucha colectiva (la falange
compuesta de hoplitas). El acceso del demos al gobierno tuvo en muchas
ocasiones como mecanismo la elevación al poder de gobernantes ilegítimos que se
legitimaban por el apoyo popular: los tiranos. (http://es.wikipedia.org/wiki/Pueblo)
El concepto ha evolucionado desde
entonces. Desde la Edad Antigua hasta la Revolución Francesa, la plebe estaba
fuera de las decisiones que se tomaban desde el Estado. La división de los
poderes es algo que, hasta la Iglesia Católica, con Leon XIII, incluyó en su
primera Encíclica Social, Rerum Novarum, como un sistema sano.
El próximo año tendremos
elecciones en El Salvador. El pueblo (los 4 de 7 millones de habitantes podemos
votar) tendremos la oportunidad de elegir nuestros gobernantes. Sin embargo,
los hechos nos dicen que sólo alrededor de 2 millones votan realmente. “El
pueblo” tiene una apatía tremenda. Por lo menos la mitad. La otra mitad
deseamos participar.
¿Cuál es la tarea del gobernante
con respecto al “pueblo”? ¿Los niños menores de 18 años son “pueblo”, también?
Sin embargo, vemos que a esta porción de la población los gobernantes no le
hacen mucho caso. No votan. Los tiene sin cuidado.
Cuando se den cuenta que invertir
en la niñez sale más barato que estar encarcelando adultos aquí habrá un giro
copernicano. Hasta para los idiomas, es más barato invertir en profesores
bilingües para los niños de 0 a 7 años, que a mayor edad. Los niños pueden
aprender hasta 3 idiomas o más, dependiendo de los estímulos que reciban
tempranamente.
Pero nadie tiene visión. Nadie
tiene coraje de usar la cabeza. No he visto los programas de los candidatos a
presidente. Seguramente, no hay nada en dichos programas que empiece a asegurar
un mejor futuro para el “pueblo” salvadoreño.
¿Quién es el pueblo
salvadoreño? Mientras nos ponemos de acuerdo,
invitemos a los que están a nuestro alrededor a mentalizarnos que podemos
elegir gobernantes que hagan lo que deben hacer. Hablemos de la educación de
nuestros hijos, el futuro de nuestro país.
domingo, 27 de enero de 2013
A LAS PALABRAS HEMBRAS SIGUEN LOS HECHOS MACHOS
Francisco Morán
26 de enero de 2013.
Dice Aristóteles que la verdad es la adecuación de
la mente al ser de las cosas. Decir la verdad puede convertirse, para
determinadas personas, lo más difícil del mundo, pero para otras puede ser lo
más sencillo.
La disputa entre el Ministro de Justicia y el Jefe
de Medicina Legal, parece discusión bizantina, pero demuestra lo difícil que es
demostrar la verdad. Sin embargo, podemos disculparlos debido al uso de
distinta metodología o distinto criterio. Ambos se acercan a la realidad, pues
el número de muertos expuesto para cada una de las instituciones que ambos
representan muestra una tendencia semejante y muy poca diferencia. Por lo
tanto, es bastante cierto lo que sucede en El Salvador, los muertos han bajado.
Para un político debe ser difícil prometer algo que
no podrá cumplir. ¿Qué promesas nos ha hecho el actual Presidente de la República
cuando en 2008-2009 hacía su campaña política? ¿Qué nos prometieron los
diputados a la hora de pedir el voto por rostro durante el 2011-2012? ¿Qué nos
prometieron los Alcaldes durante su campaña hecha el 2011-2012?
El Presidente nos prometió una fábrica de empleos.
También prometió Ciudad Mujer. Esto último lo ha hecho su mujer. Aunque según
algunos testigos, para ser empleado de Ciudad Mujer en Usulután, el perfil es
ser gay, lesbiana o prostituta, para poder ayudar a sus semejantes que son
atendidas allí, algo que puede ser chocante para la orientación humana y moral
de muchas mujeres, el resto de las atenciones en salud (no sólo la sexual y
reproductiva, espero), en nutrición y en el área laboral, puede ser un apoyo
para muchas mujeres. Recordemos que detrás de los criterios que se piden en
Ciudad Mujer a sus empleadas, está el enfoque de género, que es muy probable
que esté siendo gestionado por el Estado aquí en El Salvador.
Sin embargo, la fábrica de empleo es más complejo de
ponerla en práctica. El Presidente ha tenido una actitud bastante prepotente
con los representantes de la empresa privada. Parecería un resentimiento. Su
mensaje de navidad del año 2012 fue en esencia, poner en alerta a todos los
ciudadanos diciendo que “quieren volver al poder de antes”. Esa es la verdad,
de todos modos. Sin embargo, no es conveniente crear una atmósfera en contra de
algo que es tan natural como los seres humanos: la propiedad privada. El Estado
no puede aumentar los empleos sin la intervención de la Empresa Privada. Como
decía Juan Pablo II en la Centesismus Annus, si debía ser el capitalismo el
sistema que se debería proponer en los países del Tercer Mundo para obtener el
progreso económico y civil, la respuesta que daba era: “La respuesta
obviamente es compleja. Si por «capitalismo» se entiende un sistema económico
que reconoce el papel fundamental y positivo de la empresa, del mercado, de la
propiedad privada y de la consiguiente responsabilidad para con los medios de
producción, de la libre creatividad humana en el sector de la economía, la
respuesta ciertamente es positiva, aunque quizá sería más apropiado hablar de
«economía de empresa», «economía de mercado», o simplemente de «economía libre»[1].
El Presidente no podrá
cumplir su promesa de la fábrica de empleos se no modifica su actitud ante la
Empresa Privada. Puede hacer toda la inversión que desee en el área social,
pues el Estado es el que debe repartir la riqueza de acuerdo a los más vulnerables
ciudadanos del país. Pero también debe crear las condiciones para que todos los
empresarios suelten la plata para invertir en el país, de modo que se creen
muchos puestos de trabajo. Recordemos que en El Salvador hay al menos 140 “ultra ricos” con una fortuna cada uno de más
de $30 millones.
El Presidente debe ser muy
valiente para tratar con sólo 140 personas. Quizá debería ser más humilde, por
el bien del país. El ofreció una fábrica de empleos. Todavía es tiempo de
lograrlo, si él quiere y si los otros quieren, también. Debe recordar que “a
las palabras hembras, siguen los hechos machos”.
sábado, 19 de enero de 2013
LO QUE VEMOS PUEDE NO SER CIERTO.
Francisco Morán
19 de enero de 2013.
Resumen.
Los políticos
salvadoreños se mueven mucho, pero no hay más trabajo para los salvadoreños.
Los mareros son
objeto de incredulidad por la tregua, sus tatuajes los hacen malos, pero los
muertos bajan.
La izquierda
representada por el Frente, debería
preocuparse por la gente y su enriquecimiento, pero el enriquecimiento no ha
alcanzado más que para los que hacen cabeza.
La derecha
representada por Arena, tiene ausencia de liderazgos, aunque ya sabemos que el
enriquecimiento de la población será algo cercano a la utopía.
Hechos
internacionales: la enfermedad de Hugo Chávez; la empresa Alba Petróleos; lo
que dijeron los exembajadores de El Salvador en Venezuela; la historia de Salvador
Allende; la historia de Cuba; la historia de China.
Nuestros ojos nos engañan. Sólo vemos apariencias.
El color, por ejemplo, no existe como tal. Cuando salimos a la calle por la
mañana, vemos las cosas según ha salido el sol. Las cosas reflejan los rayos
del sol que no pueden absorber. La grama puede absorber todos los colores del
espectro solar menos el verde. Lo mismo podemos decir del gris de las aceras
que absorben todos los colores menos el gris; del café de la tierra, que
absorbe todos los coleres menos el café, etc. Las camisas blancas del uniforme
de los estudiantes reflejan todos los colores, por eso es blanca y fresca.
Cuando el sol se oculta, el ambiente de la calle se vuelve obscuro. La
obscuridad no existe, tampoco. Sucede, únicamente, que no hay luz del sol.
Nuestros ojos nos hacen ver la realidad política, social, económica y cultural
de El Salvador, pero pueden hacernos una mala jugada. Podemos ver sólo
apariencias. Penetremos en algunas realidades y analicémoslas. He aquí algunas.
Los políticos salvadoreños dieron de qué hablar
durante el fin de año y el año nuevo. Tanto en la CSJ como en la Asamblea
Legislativa, se “impusieron” un bono navideño. De los únicos que se sabe que lo
devolvieron fue de algunos de los “cuatro fantásticos”. El Arzobispo de San
Salvador les pidió austeridad, tal como lo demanda la situación económica
nacional e internacional. Sin embargo, es curioso cómo no hacen eco de dicho
argumento los mencionados funcionarios públicos, sean del partido que sean.
Los salvadoreños que tenemos empleo, damos gracias
que lo tenemos. Y los que no lo tienen, ¿cómo la estarán pasando? La LEPINA
manda que la edad mínima para trabajar sea 14 años, siempre y cuando no sea
trabajo peligroso el que desempeñen los adolescentes u otras de las llamadas
peores formas de trabajo infantil, que son un delito (explotación sexual
comercial, etc.). Los jóvenes mayores de 18 años, esperan con ilusión tener la
oportunidad de trabajar. Espero que las ferias del MINTRAB, de INJUVE y otros,
logren que se empleen.
La situación del empleo mundial no está tan bien,
según la OIT. En el programa de fortalecimiento para el desarrollo de la base de
conocimientos sobre el trabajo infantil, en que participé en abril-julio 2012,
vimos en el módulo I la situación del empleo en el mundo y en El Salvador: 200
millones de desempleados sobre una población 3.3 billones de trabajadores,
equivalente al 6,0% de desempleo mundial, y en aumento. Los jóvenes
desempleados en el mundo ascienden a 75 millones. Estas son cifras de 2012. En
El Salvador, la tasa de desempleo al 2010 fue de 7.0%, equivalentes a 186,927
desempleados. Al 2011 no es que haya mejorado la situación. Pero hay una
relación del desempleo con la reducción del PIB. Cada vez que hay una reducción
de la tasa de crecimiento del PIB como la hubo en 2009 (-3.1%), la tasa del
desempleo aumenta (de 5.9% en 2008 a 7.3% en 2009). Lección importante: el PIB
debe aumentar. El Gobierno debe facilitar el aumento de la producción. Los que
producen deben producir más. Y todo debe apuntar a esa meta.
El ambiente de seguridad ha mejorado, desde el punto
de vista del número de muertes en El Salvador. Los mareros han ofrecido algo y
lo han cumplido, en parte. La tregua entre pandillas goza de la incredulidad de
muchos, porque dicen que después aumentarán los hechos criminales, que no han
dejado de extorsionar, que piden empleo para los suyos pero los que no son
mareros tampoco tienen trabajo, etc. Tienen a su favor los hechos: “a las
palabras hembras siguen los hechos machos”; los muertos se han reducido
significativamente. Lo bueno de este proceso: hablando se entiende la gente. Y
los que tienen el poder, deben ceder un poco.
Los del FMLN están emulando a Chávez. El socialismo
del siglo XXI tiene ya más de 15 años en el poder. ¿Cómo es posible que estos
socialismos perduren en el tiempo, a pesar de que del socialismo real no quedan
más que las ruinas como las del muro de Berlín? Decía Metternich, Primer
Ministro de los Habsburgo en el siglo XIX, que las revoluciones triunfan o
fracasan dependiendo de a quién apoye el ejército. Fidel Castro llevaba su
propio ejército. Salvador Allende encontró un ejército ya establecido en 1970
cuando ganó las elecciones. Hugo Chávez es del ejército y el ejército lo apoya.
En China Mao Tse Tung llevó al ejército rojo Chino a una “larga marcha hacia el
Norte”. Fidel aún hace perdurar su socialismo. Salvador Allende se suicidó.
Hugo Chávez gobierna aún con salud inestable y a ojos cerrados. La China de Mao
gobernó en su momento hasta que colapsó internamente, sin dejar del todo el
socialismo en una parte de China, pero la otra parte es capitalista. ¿Qué
ventajas tiene el FMLN al respecto? Tiene Alba Petróleos. Se están convirtiendo
en los nuevos ricos. El ejército ¿los apoyará? No la tienen tan fácil como
Chávez. Pero los que combatieron por ellos están siendo atendidos por el
Presidente. Los que combatieron en el ejército están protestando. Es curioso.
Nuestro ejército, ¿será tan profesional como el que había en Chile a la llegada
de Allende que no intervendrá para hacer un golpe de Estado? La historia es la
madre de las ciencias.
En una entrevista en una radio local, dos
exembajadores de El Salvador en Venezuela, afirmaban que la pelea en dicho
país es entre dos burguesías. La de Capriles, es la burguesía que ha gobernado
desde siempre en Venezuela. Y la de Chávez es la nueva burguesía que vela por
sus nuevos privilegios. Estar en el poder genera privilegios. La palabra
privilegio viene del latín “lex privata”, una ley privada, particular para
ellos. No un Estado de Derecho.
Fin.
sábado, 2 de junio de 2012
¿Es posible que el poder esté en buenas manos?
1. ¿Han
sido buenos los gobiernos hasta hoy?
El Salvador existe desde 1821.
Hemos tenido más gobernantes en toda nuestra historia que reyes en toda la
historia del Reino de Inglaterra. Una explicación rápida: la ideología liberal
o individualismo. Nuestros próceres fueron afectados por esta ideología, que
les hacía pensar, por ejemplo, que los indígenas y mestizos eran pobres porque
eran “haraganes”. ¿Cultura? En la época colonial existía en Centroamérica la
Universidad de San Carlos. Ahí estudiaron los que podían. Al entrar el siglo XX
experimentamos “enfermedades” por el contagio de los más grandes países que
padecían muchas más grandes “enfermedades”. Una segunda explicación rápida:
secularismo y socialismo. El olvido de una verdad antropológica como la de
considerar que el hombre tiene alma y cuerpo, ha llevado a guiar los destinos
de las naciones por derroteros materialistas, exclusivamente. Centroamérica y
El Salvador en particular, han gozado de un ambiente bastante evangelizado.
Antes de 1821 teníamos 300 años de evangelización. En 1992 cumplimos 500 años
de evangelización con los demás países del continente americano. Eso es una
realidad que nadie puede quitar de un plumazo. En 1944 terminamos con la
dictadura de Maximiliano Hernández Martínez. Digo terminamos, porque si bien el
General Martínez creó un buen ambiente civil para el desarrollo económico y
social, el hecho de no permitir a los ciudadanos mecanismos para cambiar a sus
gobernantes, hace que me ponga de parte de los huelguistas que hicieron que
dimitiera. He ahí una intervención de la sociedad civil en la modificación de
los que están en el poder. Como estaba el socialismo acechando nuestros países,
y considerando el socialismo la cumbre de todos los errores que la humanidad ha
cometido, los militares y los que ostentaban el poder económico pensaron que
con represión podían “controlar” la situación. ¿Por qué en Costa Rica no
ocurrió lo mismo y eliminaron al ejército con las consecuencias estupendas de
no quemar la inversión del país en combates que no contribuyeron en nada al
desarrollo de El Salvador? Es admirable cómo la llegada del sandinismo al poder
en 1979 hizo que Guatemala, Honduras y El Salvador cambiaran sus regímenes de
militares a civiles. En la década de los 80 vivimos la injustificable guerra de
guerrillas. Era una batalla perdida para los guerrilleros y un sacrificio de
sangre joven y no tan joven con el consiguiente desperdicio de inversión en conflictos
armados. Debemos eliminar todo lo que huela a ejército y con esos recursos,
preparar gente para que nos defienda con sus ideas, sus argumentos y sus vidas.
Duarte fue buena gente, muy católico, pero se rodeó de demagogos que causaron
desastres económicos y corrupción. Cristiani era la “presidencialización” del
poder económico del país, que hizo iniciar el ordenamiento para el despegue
económico que, como el famoso efecto “minuta”, iba a crear un rebalse de los
recursos en beneficio de las grandes mayorías, es decir, en beneficio del bien
común. Sin embargo, la ministra García Márquez pensó muy bien la venta de los
bancos pero no en cómo los salvadoreños más vulnerables podían soportar esas
libertades que sólo los poderosos económicamente podían soportar. Me refiero a
que esa transición de la banca y de muchos recursos productivos a manos
privadas no tiene nada de malo, sólo que el olvido de la situación de muchas
personas fue tan evidente que nunca hubo mayor diáspora hacia el “sueño
americano” que en los regímenes Cristiani, Calderón Sol y Flores. Luego,
Paquito Flores nos hizo amanecer en el 2001 como dolarizados. La verdad es que
las tasas de interés bajaron considerablemente. Fue bueno. Pero la gente se
decía que ganaba en “colones” y gastaba en “dólares”. Esto último es otro
olvido de parte de los que “podían” hacia los que “no podían”, pero que en su
mayoría trabajaban para los que “podían” y les hacían tener el nivel de vida
para que “pudieran”. No podemos olvidar los acuerdos de paz del 1992. La
guerrilla pasó a ser partido político. Los ideales del socialismo ya se habían
caído con el “muro de Berlín”. Sin embargo, cualquier idea que aún hoy se
esgrime y que se llame “socializante” puede atraer masas totalmente engañadas.
Engañadas porque el socialismo que pretendía defender a las masas proletarias u
obreras o trabajadoras, fue su mayor vulnerador en los países que lo
implementaron y que lo sostienen aún como Cuba. A Saca ni lo analizamos, pues
es la transición. Alguien que tuvo inicios de locutor en Canal 4, ¿cómo es
posible que en menos de 30 años sea un millonario? ¿Es un modelo replicable
para cualquier salvadoreño, o hay que estar bien conectado o mamando de los
recursos públicos? Lo admirable del fin del régimen de Saca es que terminó el
31 de mayo de 2009 y ya tenía su finiquito extendido por la Corte de Cuentas el
30 de mayo de 2009. ¿Fueron buenos o malos los gobernantes? Creo que pudieron
haberse preocupado más por el bien común.
2. ¿Es
cierto que el bien común es una realidad? Y ¿Por qué sí o por qué no?
Los que están leyendo esto en mi
blog son del privilegiado 25% que tienen acceso a internet en El Salvador. Me
incluyo, cuando puedo pagar saldo para mi USB de conexión a internet. ¿Qué
cosas me hacen pensar que el bien común dista mucho de lo que quisiéramos
todos, pero, estoy seguro, está a la vuelta de la esquina? El dinero está en
algún lugar. Los activos (hablando contable y financieramente) están en algún
lugar. Los que tienen esos bienes están, en su mayoría, aquí en El Salvador.
Los economistas dicen que la inversión trae más fuentes de trabajo. El trabajo
y el capital se ponen de acuerdo y producen. Se crea la riqueza. Pero esta, al
final, se reparte con criterios que no buscan el bien común. ¿Por qué lo digo?
Porque el bienestar es un estado precario para muchos. Lo importante aquí, es
que es necesario producir. ¿Por qué no se produce? ¿Será la situación
internacional? ¿Será que el Presidente Funes y la Asamblea Legislativa no han
creado las condiciones para que los recursos financieros se inviertan con toda
confianza de volver a recuperarlos con alguna ganancia? ¿Será que no sueltan
los recursos para invertir para presionar al Presidente y al Poder político?
Nadie niega que los zapatos, uniformes y útiles escolares sean un programa que
puede que aumente la Permanencia escolar y disminuya el ausentismo. Pero, ¿cuánto
ha acumulado la economía pública en términos de Producto Interno Bruto, PIB, que
logre más recursos fiscales en forma de riqueza para poder repartirla de este
modo? El Presidente no puede vivir del crédito todo el tiempo, aunque su tiempo
sea tan corto como cinco años. El enemigo del Presidente lo tiene adentro. Así
como todos nosotros. Veámonos en el espejo y veremos que somos nuestro mayor
enemigo cuando no hacemos todo lo que podemos hacer. Nosotros mismos nos
ponemos los obstáculos. Nosotros mismos no nos controlamos. El Presidente no
tiene control de la situación. ¿La han tenido los demás presidentes de la
historia salvadoreña?
3. ¿Qué
haría yo si me tocara gobernar?
Me imagino que en este momento,
el Presidente de la República tiene el siguiente escenario. “Hato, qué vamos a
hacer con los pandilleros que ya no se están matando y esperan oportunidades
para sus familias”. Y Hato le responde: “Mirá, Mauricio, llamemos a los dueños
del capital y que contribuyan a que haya más fuentes de trabajo para que estos
pandilleros y sus familias se inserten al mercado laboral”. Mauricio responde: “me parece bien. Pero, y
los jóvenes que no son pandilleros, que estudian; además, los salvadoreños que
no tienen casa y que se las ofrecimos; por otro lado, ya se nos van a acabar
los cinco años y sólo hemos hecho una “ciudad mujer”; dijimos que el sistema
expulsa los salvadoreños a los Estados Unidos y cómo hacemos para que, si los
despiden, no se vayan a ver si logran el “sueño americano”; también, nuestra
caja de dinero se está quedando vacía para el próximo mes de agosto y no sé si
les vamos a poder pagar a los empleados públicos, nuestra “fábrica de empleos”
secundaria, y hoy con la Asamblea cuesta arriba, cómo vamos a obtener nuevos
préstamos”. Y si se dieran cuenta del
poder de las redes sociales diría: “Hato, ¿le estás contestando todos los
tweets a mis seguidores? ¿Estás actualizando mi muro de facebook para agradecer
las ideas de los ciudadanos sobre todos los temas que afectan al Gobierno?
¿Estás publicando mi estado patrimonial en el sitio de transparencia para que
vean que estoy adquiriendo cosas según mi salario? Carlos, ¿Estoy dando cuenta
de la partida secreta o de todos los sobrantes de presupuesto de las
instituciones para las emergencias u otros? ¿Estoy dando el ejemplo a todos los
funcionarios del Ejecutivo en el sitio web de la Presidencia y en el de
gobiernotransparente.gob.sv acerca de cómo se invierten todos los fondos y a quién
se le paga qué salario? ¿Exijo que hagan lo mismo a los de mi Gabinete? Y,
Alexander, a los vicepresidentes que se meten en propaganda política ¿los vamos
a destituir de los ministerios de la enseñanza pública, pues ya es hora de que
lo hagamos?”. ¿Qué haría yo en su pellejo? En primer lugar, tengo que pensar
que sin entrar al sistema de partidos políticos, poco puedo hacer. Pero existen
nuevas oportunidades. Existen mecanismos para cambiar el sistema. Existe un
mayor acuerdo entre la gente pensante, que está en ese 25% que tiene acceso a twitter
y facebook.
4. ¿Crees
en lo mismo que yo?
¿Crees que es posible ponernos de
acuerdo sobre lo que es importante para nuestro país a través de los blogs,
twitter y facebook? Yo creo que sí. Destierro desde este instante el afán de
poder a toda costa. Que todos estemos de acuerdo en lo que debemos hacer para
lograr el bien común y estar de acuerdo en lo que significa para cada uno, es
suficiente para hacer un sistema que beneficie a nuestra nación y a todo el
mundo.
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